No se explicarte cómo es estar sin ti... A veces el tiempo se para; la vida sigue, los días pasan, las horas corren sin pausa y por momentos, en cambio, parece que todo se detiene, que avanzo a cámara lenta sin poder moverme pero sin poder parar. No sé lo que prefiero.
Ojalá la vida fuera como un DVD. Podríamos darle al pause cada vez que nos cansáramos de reproducir, para descansar un poco y tomar impulso. Podríamos expulsar disco para limpiar esas zonas que se han quedado ralladas y pulirlas. Podríamos avanzar mas rápido en esas partes de la "película" que se hacen algo pesadas. Y lo mejor: podríamos rebobinar, volver al minuto que deseáramos y revivir de nuevo todo lo que quisiéramos. ¡Ojalá! Si fuera así estoy segura de que tú no hubieras decidido darle al stop.

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