La primera vez que te vi cuando llegaste a clase te dije que tu cara me sonaba, que me recordabas a alguien...y me dijiste que ya te lo habían dicho más veces. Espero no olvidarme nunca de ella, de tu cara, de tu voz, de tu forma de bailar y de tocar, de tu sonrisa, de tu manera de ser... sé que no te voy a olvidar nunca pero a veces me da miedo que los detalles se vayan borrando con el tiempo. No quiero.
Hoy tenía algo que contarte y ya no puedo. Se que te alegrarías. ¡Qué injusta es a veces la vida! Cuando pienso que ya no podré compartir contigo tantas cosas... aunque te siento aquí la mayoría del tiempo no es suficiente. Y no hay explicaciones, no hay porqués, no hay nada donde encontrar consuelo muchas veces y mi cabeza aun no lo entiende. ¿Cómo lo hago?








